reconoce sus orígenes

Tuitear desde el más allá

Cómo gestionar un futuro sin ti en las redes sociales

Publicado: 2013-12-31

Justo antes de morir, Harry Houdini le confió a su esposa Bess una frase compuesta por 10 palabras. Si la comunicación desde el más allá era posible, él se manifestaría y le haría saber, a través de un médium o una ouija, el código secreto que tendería un puente entre la vida y la muerte. Bess ofreció 10 mil dólares a quien fuera capaz de contactar con su esposo y durante diez años (cada Halloween, conmemorando así la muerte del mago) repitió la convocatoria. Houdini nunca se manifestó. 

¿Los muertos pueden comunicarse? Es posible que alguien haya sentido una presencia. Son millones los casos de personas que juran haber visto una sombra detrás de la cortina y otra sombra sentarse en el borde de la cama. Tarde o temprano, todos perdemos a un ser querido. ¿Dónde están? ¿Por qué se fueron? Miente quien diga que jamás ha pedido al cielo una señal desde el más allá.

En cierta forma, la tecnología permite esa comunicación. O, mejor dicho, la apariencia de que esto es posible. El requisito es que el interesado se inscriba en alguno de los programas que mantienen activas las cuentas y permiten, por ejemplo, saludar a los amigos por Facebook el día de su cumpleaños, compartir videos y fotos o mandar correos electrónicos durante los próximos años http://www.deadsoci.al. Y todo esto, desde la tumba.

La más macabra y aterradora de todas las opciones es LivesOn http://liveson.org/connect.php, una aplicación que utilizará algoritmos de inteligencia artificial para tuitear como si fueras tú. Antes tendrá que conocerte, saber cómo eres y cómo escribes, cómo piensas a través de todos esos likes que diste y de todas esas causas a las que te apuntaste. ¿Su lema? “When your heart stops beating, you'll keep tweeting” (Cuando tu corazón se detenga, seguirás tuiteando).

Testamentos online

Las ofertas para gestionar las redes sociales post mortem son infinitas y los testamentos virtuales no necesitan de un notario y un abogado: desde la casa y en piyama puedes gestionar un futuro sin ti.

Dead Man´s Switch www.deadmansswitch.net es un servicio de correo póstumo que permite al usuario guardar mensajes que serán enviados después de muerto.

Cirrus Legacy http://www.cirruslegacy.com/ se ocupa del legado digital. Según el “testamento”, el programará decidirá qué hacer con tu PayPal, eBay, Amazon, banca online o cuentas de correo electrónico. Si no quieres dejárselo a nadie en particular, también puedes contratar a un guardián de tu legado digital que cumplirá tus deseos más altruistas si así lo estipulas.

If I die http://ifidie.org/ permite almacenar cartas de despedida y también dejar instrucciones domésticas como qué pasará con el gato, no se olviden de pagarle al señor del gas o quién será la persona adecuada para heredar la contraseña de tus cuentas de correo.

Las opciones que permiten abrir una ventana a una dimensión antes reservada a la magia o la religión se multiplican. Existen cientos de páginas conmemorativas como Virtual Memorials http://www.virtual-memorials.com/ , Much Loved http://www.muchloved.com o Forever Missed http://www.forevermissed.com/ . Facebook también lo hace: pide un certificado de defunción para darle de baja al perfil del usuario fallecido o para colocarlo en modo conmemorativo y permitir que los amigos y familiares dejen mensajes durante un tiempo estipulado.

En los últimos años hemos construido una identidad digital a partir de nuestro historial de navegación, las fotos y los enlaces compartidos, los likes, pinterests, tuits y todas las frases que usamos para responder a la pregunta ¿Qué estás pensando? Producimos más recuerdos que nunca en la historia de la humanidad. En cambio, cuando no teníamos computadoras, nuestras vidas podían caber en un álbum de fotos.

¿Qué pasará con toda esa información, con todas nuestras huellas digitales? ¿Existe una nube capaz de almacenarlo todo para que alguien, en diez o cien años, descubra quienes fuimos? Quién sabe. Tal vez nos convirtamos en material de estudio. O, quizás, un apagón general borré la era digital. Entonces, nuestros recuerdos volverán a estar en un lugar seguro, ese lugar donde comunicarse es imposible. A lo Houdini.


Escrito por

Verónica Ramírez Muro

Periodista. Vive en Madrid. La mayor parte del tiempo piensa en comer. El resto, en encontrar historias como las que leerá en esta página.


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