reconoce sus orígenes

Comer con desconocidos

Si tu pareja te aburre, tus amigos hablan siempre de lo mismo, necesitas terapia de grupo o simplemente quieres viajar y conocer gente: estás listo para ir a una cena donde no conoces a nadie.

Publicado: 2013-06-18

Anilú Cigüeñas no sabía cocinar pero le gustaba comer. Cuando no podía ir a restaurantes, comía con los ojos: recortaba recetas, veía programa de cocina, anotaba los restaurantes que quería conocer y se aprendía la comida típica de los países exóticos que algún día visitaría. En Madrid, donde trabaja como comunicadora en un laboratorio farmacéutico, empezó a preparar platos con los sobres de comida deshidratada que venden en los colmados latinos. Luego se animó a saltear un lomo, a deshilachar una gallina sancochada y hacer un sofrito con ají. Por nostalgia, por hambre o por las dos cosas, Anilú se volvió una experta en los platos peruanos que tanto extrañaba.

Así nació un nombre: La cocina clandestina. Pero antes llegaron los amigos, y los amigos que comentaron con otros amigos que Anilú, la peruana, cocinaba delicioso. Primero pensó que el dominio La cocina clandestina podría ser un blog donde comentar y compartir datos relacionados con la gastronomía, pero luego decidió convertirlo en un lugar de encuentro, en una experiencia y en una cita en el comedor de su casa. Aquí se reúnen una vez al mes 8 personas (previa reserva por Internet) para probar el menú nikkei compuesto por los platos que Anilú ha ensayado tantas veces: nigiris de salmón con ají y de lomo a lo pobre, tiradito nikkei, zamburiñas con mantequilla y miel, entre otras delicadezas. Al principio quería que cada menú fuera distinto, pero encontró el valor en perfeccionar cada vez más un plato. “Yo no soy chef y respeto mucho la profesión, no tengo una gran técnica. A mí me gusta cocinar y compartir lo que cocino”. Por eso, además de cocinar, piensa en velas, en iluminar el ambiente, seleccionar la vajilla, los individuales, la música. Todo pensado, todo dispuesto para pasar una noche que aspira a colgarse el cartel de inolvidable.

anilú cigüeñas

La idea no es suya. Lleva tiempo dando vueltas por el mundo. Dine with locals  ofrece una manera distinta de hacer turismo: comer en casas de personas que se ofrecen como anfitriones por una noche. El menú es lo de menos, puede ser una pizza o un pollo al horno. El fin es otro: probar el sabor local, conocer gente, conseguir datos ultra secretos de la ciudad y sentarse frente a un plato de comida casera. Si bien la experiencia tiene más de social que de culinaria, es lógico que si tienes invitados en casa harás el máximo esfuerzo para que el arroz no se queme, que el visitante se vaya con un buen recuerdo y, al menos, un par de amigos nuevos.

Si de comer bien se trata, Eat With va un paso más allá y ofrece ir a comer a la casa de un chef con estrella Michelin en Barcelona. Buenos Aires también tiene restaurantes a puerta cerrada, algunos con mucho éxito. Casa SaltShaker  empezó como una manera de sobrevivir en la Argentina del corralito. Aquí, el menú también es secreto: sólo anuncian los ingredientes predominantes de cada plato.

una cena en la cocina clandesstina

¿Y sentarse a la mesa con personas que no conoces es como quedarse atracado en un ascensor? Anilú Cigüeñas dice que no, que la comida es un rompehielos natural. Se podrá empezar hablando del clima, pero pronto surgirá la curiosidad por saber cómo llegaron a ese sitio tan secreto que pensaron serían los primeros en descubrir.

Anilú ha saltado de la clandestinidad de su cocina a la televisión. Canal Cocina la fichó para una temporada de comida peruana y los programas grabados serán transmitidos a lo largo de todo el año. Ella espera concretar pronto otros proyectos relacionados con la gastronomía. Mientras tanto, y en contra de lo que recomendaría cualquier madre, seguirá encantada de recibir a desconocidos en el comedor de su casa.


Fotos: Anilú Cigüeñas, Borja Robert y Pilar Mendoza.


Escrito por

Verónica Ramírez Muro

Periodista. Vive en Madrid. La mayor parte del tiempo piensa en comer. El resto, en encontrar historias como las que leerá en esta página.


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